Todo bonsái merece un buen comienzo
Durante años vimos cómo muchos aficionados adquirían bonsáis, prebonsáis y yamadoris antes de superar las etapas más delicadas del cultivo.
Creemos que ese trabajo debe asumirlo quien cultiva el árbol, no quien lo incorpora a su colección.
Por eso nació Ikigai Bonsái.
Esperamos el tiempo que cada bonsái necesita antes de ponerlo a la venta.
No ponemos un bonsái a la venta hasta que nosotros mismos estamos convencidos de que está preparado para seguir evolucionando contigo
El cultivo y el diseño de un bonsái necesitan tiempo
Cada bonsái tiene su propio ritmo.
No creemos en las prisas ni en los plazos marcados por un calendario. Creemos en observar el árbol y saber reconocer cuándo está preparado para dar el siguiente paso.
Solo entonces continúa su camino: del cultivo al diseño y del jardín a la colección de su futuro propietario.
El mejor momento para trabajar un bonsái siempre lo marca el propio árbol.